domingo, 4 de noviembre de 2012

Asi lo siento

Internación o tratamiento ambulatorio? Según recomendación de los profesionales se harán las respectivas entrevistas de admisión en una u otra modalidad. Luego elegir el lugar donde llevar a cabo el tratamiento dependerá de la disponiblidad en algunos casos o de la decisión de los progenitores o del paciente para comenzar el tratamiento.
En el caso de mi hijo fueron varias las oportunidades, tratamiento ambulatorio en ámbito público o privado, internaciones en instituciones especializadas en tratar patologías duales, en centros de rehabilitación de adicciones, consultas mensuales a los profesionales con asistencia legal. Hasta el momento no han sido buenos los resultados, resistencia al tratamiento luego de un tiempo de comenzado, abandono, fugas de las instituciones, deterioro en la relación familiar y en el estado del paciente y del entorno. Es duro mantener un tratamiento y comprometerse en el mismo, hay que cambiar rutinas, aceptar consejos, reconocer errores e intentar que la convivencia sea lo más armoniosa posible. Enfrentar rechazo y reproches del paciente, sentir que cuando casi lo estamos logrando se viene todo abajo y hay que volver a empezar. Estar con la incertidumbre de que se esté haciendo lo correcto, cuando ocurre una fuga esperar que el paciente sea localizado pronto o se comunique con la familia o alguien que pueda ayudarlo y esté a salvo.
Y volver a empezar, una y otra vez.
Y sentir que cada una es la última.
Y sentir que hay que aprovechar esta oportunidad porque no sabemos si en la próxima tendremos fuerzas.
Y tener la certeza de que esta vez va a funcionar ... por qué habría de funcionar si tantas veces no fue así?
Y pensar que ya no podemos ayudar más y que se vaya todo de su cauce y que sea lo que Dios quiera.
Y a pesar de eso, poner el hombro una vez más.
Y tener fe y esperanza porque se puede.
Se puede. Hasta cuándo?